Caza menor para principiantes
Caza menor para principiantes
La caza menor es la forma más fácil de empezar como cazador. No necesitas un equipo de caza ya formado, tu material no tiene por qué costar una fortuna y hay terreno accesible en buena parte del país. Yo empecé a cazar lagópodos hace ya unos cuantos años, y sigue siendo la caza que más espero cada temporada.
Esto es lo que necesitas saber para salir a tu primera jornada de caza menor.
¿Qué es la caza menor?
La caza menor abarca todas las especies cazables que no se clasifican como caza mayor. En la práctica, hablamos de:
Aves: lagópodo común (lirype), lagópodo alpino (fjellrype), urogallo (storfugl: tiur/røy), gallo lira (orrfugl), grévol (jerpe), paloma torcaz (ringdue), ánsar común (grågås) y varias especies de patos.
Mamíferos: liebre variable (hare), zorro rojo (rev), tejón (grevling), marta (mår) y castor (bever).
Las especies de caza menor más populares entre los cazadores noruegos son el lagópodo, los tetraónidos de bosque y la liebre. Según SSB, la oficina nacional de estadística de Noruega, cada año se cazan en el país unos 100.000 lagópodos y 30.000 tetraónidos de bosque, aunque las cifras varían mucho de un año a otro según los ciclos de población.
Fechas de la temporada
La temporada de caza menor se abre el 10 de septiembre para la mayoría de las especies. La del lagópodo y la de los tetraónidos de bosque empiezan ese día en casi todo el país, y es la fecha que la mayoría de los cazadores de caza menor tienen marcada en rojo en el calendario.
Estas son las fechas clave:
Lagópodo común y lagópodo alpino: del 10 de septiembre al 28 (o 29) de febrero. En muchas zonas la temporada es más corta. La normativa local puede restringir la caza, sobre todo en años con poblaciones bajas.
Urogallo y gallo lira: del 10 de septiembre al 23 de diciembre.
Liebre variable: del 10 de septiembre al 28 (o 29) de febrero en la mayoría de las provincias, aunque varía. Consulta la normativa local.
Zorro rojo: del 15 de julio al 15 de abril. Una temporada larga, y el zorro está presente en casi cualquier terreno.
Es responsabilidad tuya comprobar las fechas vigentes en la zona donde piensas cazar. Los municipios pueden haber introducido restricciones más allá del marco nacional.
Material
No necesitas el material más caro para empezar, pero hay algunas cosas en las que merece la pena acertar.
La escopeta es el arma más habitual en caza menor. Una semiautomática o una escopeta de dos cañones del calibre 12 es la elección estándar. Una del calibre 20 también funciona bien y pesa menos. Para el lagópodo y los tetraónidos de bosque, la mayoría de los cazadores usan cartuchos con perdigón del número 3 al 5 (numeración noruega).
El rifle se puede usar con algunas especies, como el zorro y la liebre, pero para la caza de aves la escopeta es más versátil. Algunos cazadores usan un arma combinada (drilling) con cañones de escopeta y de rifle.
Ropa. El tiempo en la montaña en septiembre y octubre puede cambiar rápido. El principio es vestirse por capas. Una buena chaqueta cortavientos, capas base de lana, pantalón impermeable y unas botas de montaña sólidas son la base. No subestimes el calzado. La caza del lagópodo suele implicar largas caminatas por terreno abrupto, y unas malas botas te arruinan el día enseguida.
Mochila. Una mochila de día de 25 a 35 litros con sitio para comida, agua, ropa de recambio y las piezas que cobres. Algunos cazadores prefieren mochilas con bolsillos específicos para la caza.
Prismáticos. No son imprescindibles para el lagópodo, pero vienen bien para localizar aves a distancia e identificar la especie. Unos ligeros 8x32 o 10x42 son una buena elección.
Cazar con perro
Muchos cazadores te dirán que la caza menor con perro de muestra es la cumbre de la tradición cinegética noruega. Un buen perro de pluma encuentra caza que tú nunca habrías localizado solo, y la complicidad entre cazador y perro añade una dimensión más a la experiencia.
Las razas más habituales para el lagópodo son el setter inglés, el pointer, el setter Gordon y el setter irlandés. Para la liebre se suelen usar sabuesos como el drever, el dunker o el sabueso finlandés.
Empezar con un perro propio es una gran inversión de tiempo y de dinero. Un perro de caza necesita varios años de adiestramiento antes de rendir con fiabilidad en el campo. Para un principiante puede ser mejor cazar con alguien que ya tenga perro, o probar primero sin perro.
Cazar sin perro funciona perfectamente. Puedes levantar las aves a pie avanzando despacio por el terreno, parándote a menudo y dejando que los lagópodos se pongan nerviosos. Muchos cazadores con experiencia salen sin perro y les va muy bien.
¿Dónde encuentras terreno?
Encontrar terreno de caza menor es más fácil que encontrarlo de caza mayor. Estas son las fuentes más habituales:
Los terrenos del Estado y los montes comunales del Estado (statsgrunn og statsallmenninger) suelen ofrecer caza menor abierta con venta de pases de día. Las juntas de montaña (fjellstyrer) y Statskog venden pases de día, pases semanales y pases de temporada.
Los terrenos privados son otra opción. Muchos propietarios venden pases de caza menor, directamente o a través de plataformas digitales. En Hunta encontrarás terreno de caza menor en todo el país, con información sobre las especies disponibles, los cupos diarios y los precios.
A los principiantes les recomiendo empezar por zonas conocidas donde se hayan documentado buenas poblaciones. Motiva mucho más ver aves, aunque no completes el cupo, que pasarte un día entero andando sin ver nada.
Normas y ética
Algunas normas que conviene conocer:
Cupo diario. En muchas zonas se limita el número de aves que puedes cobrar al día. Dos o tres lagópodos por cazador y día es lo habitual en muchas zonas de montaña. Respeta el cupo, aunque haya muchas aves.
Especies y periodos protegidos. Algunas especies están protegidas en determinados periodos. No se deben cazar tetraónidos de bosque (urogallo y gallo lira) con pollos al principio de la temporada si la nidada parece ir retrasada. Usa el sentido común.
Comportamiento en el campo. Ten consideración con los demás usuarios de la montaña. Senderistas, ciclistas y otros cazadores comparten el terreno contigo. Mantén una distancia segura y no dispares nunca en dirección a senderos o a personas que veas.
Rastreo de piezas heridas. Si hieres un ave, estás obligado a hacer todo lo posible por cobrarla. Un buen perro no tiene precio en estas situaciones, pero incluso sin perro debes buscar a fondo.
Tu primera salida: qué esperar
Seré sincero. Lo más probable es que tu primera salida no termine con el morral lleno. Es completamente normal. La caza del lagópodo consiste sobre todo en leer el terreno, entender el viento y el tiempo, e ir sumando experiencia poco a poco.
Cuenta con caminar mucho. Una jornada típica de lagópodo supone entre 10 y 20 kilómetros por la montaña, a menudo por terreno empinado e irregular. Estar en forma ayuda.
Cuenta con fallar. Fallar no tiene nada de vergonzoso. Un lagópodo que arranca a volar es un blanco difícil, sobre todo con viento. Cuantos más disparos hagas, mejor tirarás.
Cuenta con engancharte. Hay algo especial en recorrer la montaña con la escopeta al hombro, oír ladrar un perro a lo lejos y ver los lagópodos levantarse contra el cielo. Casi todos los que prueban la caza menor por primera vez repiten.
Encuentra tu primer terreno de caza menor en Hunta y reserva tu cacería. Consulta también el centro de conocimiento para saber más sobre fechas de temporada y normativa. Es la forma más sencilla de salir a la montaña con acceso legal y la conciencia tranquila.
